Rugelach (pastelito judío de queso crema en forma de media luna)
Resumen rápido
Los rugelach son pastelitos en forma de media luna de la tradición panadera judía, elaborados con una masa de queso crema que se estira en forma de círculo, se unta con m...
Lo que hace especial este plato
- El queso crema da a la masa un toque ácido sutil y forma capas crujientes al hornear
- Mermelada de albaricoque, nuez y canela apilan tres capas de sabor distintas en un pequeño croissant
- Devolver la masa a la nevera cada vez que se calienta preserva las capas de mantequilla para textura hojaldrada
Ingredientes clave
Flujo de cocción
- 1 Mezclar el queso crema frío, 120 g, y la mantequilla, 120 g, con 200 g de harina hasta formar una masa.
- 2 Sacar la masa fría y estirarla en un círculo uniforme.
- 3 Untar 80 g de mermelada de albaricoque en una capa muy fina y uniforme.
Los rugelach son pastelitos en forma de media luna de la tradición panadera judía, elaborados con una masa de queso crema que se estira en forma de círculo, se unta con mermelada de albaricoque y se espolvorea con nueces picadas, azúcar y canela antes de cortarse en cuñas y enrollarse desde el extremo ancho hasta la punta. El queso crema otorga a la masa un ligero toque ácido y una miga inusualmente tierna, mientras que la mantequilla de la mezcla crea capas hojaldradas al evaporarse la humedad durante el horneado. Cada pequeño pastelito ofrece una explosión concentrada de sabor: la acidez frutal de la mermelada, la riqueza oleosa de las nueces y la calidez de la canela llegan al unísono. La masa debe mantenerse fría durante todo el proceso de modelado; si se calienta y se ablanda, los pastelitos pierden su espiral definida y se vuelven difíciles de manipular. Es esencial aplicar una capa fina de mermelada: un exceso provocará que burbujee por las juntas y se queme en la bandeja. Una vez horneados y fríos, el exterior queda crujiente y dorado mientras que el interior permanece ligeramente chicloso donde el relleno se ha caramelizado contra la masa.
Instrucciones
Lee los pasos como un flujo: preparación, calor, condimento, control de cocción y acabado.
- 1Preparar
Mezclar el queso crema frío, 120 g, y la mantequilla, 120 g, con 200 g de harina hasta formar una masa.
Detenerse antes de que se vuelva grasosa, juntar en un bloque y enfriar hasta que esté firme.
- 2Paso
Sacar la masa fría y estirarla en un círculo uniforme.
Si se pega a las manos o los bordes se aflojan, volver a refrigerarla hasta que recupere firmeza antes de seguir.
- 3Paso
Untar 80 g de mermelada de albaricoque en una capa muy fina y uniforme.
No acumularla, porque las zonas gruesas burbujean por las juntas y se queman durante el horneado.
- 4Preparar
Picar finamente 70 g de nueces y repartirlas con 50 g de azúcar y 1/2 cucharadita de canela.
Presionar el relleno suavemente contra la mermelada para que no se deslice al enrollar.
- 5Preparar
Cortar el círculo en cuñas como una pizza y enrollar cada pieza desde el extremo ancho hasta la punta.
Colocarlas con la unión hacia abajo en la bandeja, dejando espacio entre ellas.
- 6Final
Hornear a 180°C durante 20-22 minutos, hasta que el exterior esté dorado y los bordes se vean crujientes.
Sacar del horno y dejar enfriar para que la mermelada caramelizada se asiente antes de servir.
Después de los pasos
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